21 días en Furgoneta: Etapa 1 – Denia y Formentera

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¿Viajar a Baleares en furgoneta? ¡Sí!
De hecho, tras la ruta en El Bolarque y los diferentes pantanos: San Juan, el Atazar, San Martín… Baleares ha sido el primer viaje largo de la Setineta.
¿Cómo?
¡Toma buena nota!
Salimos desde Madrid en dirección a Denia, pueblo marinero, desde el que cogeremos el ferry a Formentera con Balearia, compañía petfriendly.
 
Perfecto para ver atardecer y cenar en sus calles pequeñas, abierta en placitas con vistas al mar y la montaña, Denia, en Alicante dibuja un entorno precioso en el que descansar antes de lanzarse al mar.
 
ETAPA 1 – FORMENTERA
 
 
Día 1
Metemos la furgo en la bodega del Ferry y subimos (Pepe, Emilio y yo), hasta el barco, elegimos pasar el viaje en la terraza viendo el mar y sintiendo la brisa, aunque también podemos estar en los asientos, con los peques en el transportin.
Cuando llegamos a Formentera, vamos bajando en línea, hasta montarnos en los coches e ir saliendo ordenadamente.
Éste viaje es un regalo para mí, de autoconexión y amor propio.
Había pasado dos años de muchísimo dolor y me prometí a mí misma miles de atardeceres.
“He renacido con agradecimiento y humildad, con amabilidad, compasión y el permitirme ser. Me he regalado uno de mis sueños: Mi furgoneta. Mis dos perros. Recorrer el mar en verano. Comienza la aventura“.
 
– Cap de Barbaria
– Cova Rosa
– La Savina
– Es Palmador
– Ses Illetes
– Sa Roqueta
–  Es Pujols
– En Baster
– Tramuntana
– Es Caló
– La Mola
– Es Mort
– Los Arenales
– S’Algá
Vamos descubriendo lugares tranquilos en los que descansar, como el Estany des Peix.
Una vez, viví en Formentera y volver a la isla, me recuerda esos días recorriéndola al son de Sónica y el brumbrum de un Fiat 500 con canas. Qué gozada el café en San Javier. Qué gozada volver al lugar donde has sido feliz. Casas bajas, blancas, azules cían, cactus, macramé…
Miles de tardes de verano con coca cola fresquita y los vestidos hermosos de la artesanía de Macramé Formentera. Encaje de bolillos, tres generaciones de mujeres fuertes llenas de ternura y amor por los detalles. Telas lavadas a mano siguiendo la tradición ibicenca. Esfuerzo y cariño, parada obligatoria.
Y así, al atardecer: Ferry cortito a Ibiza, solas en cabina, perros sueltos, charlando con la tripulación, dirección Ibiza.
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