De cetáceos: Un Zifio en la Playa de Berria

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Fotografía de/ por © Rocío Pastor Eugenio. ® WOMANWORD

Fotografía de/ por © Rocío Pastor Eugenio. ® WOMANWORD

Pasear por la Playa de Berria es en sí una experiencia única.

Sus 2.200 metros de longitud, su amplitud, su arena blanca y fina condecorada con la bandera azul y el abrazo del monte Brusco, al oeste y el macizo del Buciero al este, hacen de esta playa cántabra, la delicia de Santoña.

Perfecta para pasear, darse un bañito en la orilla y surfear, las marismas que provoca muestran a los terrestres diferentes variedades de vida marina: caracoles, cangrejos, pequeños peces y a veces, cuando uno menos se lo espera, delfines y ballenas vienen a morir a su costa.

Así, la imagen de una mañana de paseo bajo grandes nubes color gris de primeros de mayo y un agua cristalina que refleja la luminosidad del cielo, puede cambiar de forma radical en un espectáculo de la naturaleza a veces, provocado por el hombre.

En el pueblo la noticia del cetáceo varado se extiende como la pólvora: «¿Has sido tú la que ha encontrado la ballena?», preguntan divertidos y ansiosos por ver alguna fotografía. Después, mueven la cabeza y confiesan que ésta es una imagen habitual en sus aguas, tanto la de ballenas que vienen a morir, peces arrastrados por las corrientes hasta la arena y, de vez en cuando, delfines que enredados en las redes de los pescadores encuentran la muerte y son arrastrados fuera del mar.

Gracias al vídeo publicado en las redes sociales de WOMANWORD, Alfredo López del CEMMA de Galicia, confirmaba que no se trata de una ballena sino de un Zifio, (Ziphius Cavbirostris): «uno de los cetáceos más raros del mundo», según sus propias palabras.

Los Zifios, fueron reconocidos 1823. Son cetáceos dentados con boca de espada en un hocico pronunciado. Su tamaño oscila entre los 4 y los 13 metros y su peso entre 1 y 15 toneladas. Al presentar dimorfismo sexual y aunque por el estado en que fué encontrado por WOMANWORD en la Playa de Berria, se estima que podría ser una hembra.

López esclarece que en las costas gallegas son más de 300 los varamientos anuales que sufren delfines y ballenas, la mayoría se encuentran con el estómago lleno de redes. De esta horrible cantidad, sólo uno cada cinco años, es un zifio.

Se dice de ellos que son el cetáceo más enigmático del mundo. Se le ha encontrado raras veces en las aguas del océano pacífico sur, en el Atlántico y ahora, en el mar cantábrico.

Los avistamientos son escasos ya que pasan mucho tiempo sumergidos a gran profundidad. De hecho, hasta ahora y en un periodo de 140 años, los científicos e investigadores sólo habían podido confirmar su existencia gracias al análisis de los escasos restos óseos hallados de esta especie,como en 1872  en las isla Clatham de Nueva Zelanda, donde encontraron una mandíbula con dientes perteneciente a un macho adulto. Después, en los años ’50 se encontraron, en la isla de White, dos cráneos sin mandíbulas y no fue hasta en 1986 que,  en Chile, se recogió otro cráneo.

Ahora, por culpa de los barcos, las redes de pesca y la basura arrojada al mar, entre otros, los plásticos, sus muertes en las playas se suceden con mayor frecuencia, anteriormente al 2 de mayo de 2014, fecha en la que Rocío Pastor Eugenio encontró este Zifio, hubo otro varamiento en Nueva Zelanda en noviembre del 2012.

La verdad es que encontrar un animal de 5 metros de tamaño en una playa como esta, para el tiempo, congela el instante y obliga a elevar la mirada al horizonte, allí donde el cielo y la mar se rozan para preguntarse tantas cosas como el espíritu sea capaz de soportar.

berria Fotografía de/ por © Rocío Pastor Eugenio. ® WOMANWORD

Nota al Lector

Las diferentes fotografías de hallazgo de Rocío Pastor Eugenio, de WOMANWORD, han llamado la atención del CEMMA de Galicia y del banco mundial de varamientos de cifios, en Polonia, que se han puesto en contacto con la publicación y la fotógrafa en orden a obtener imágenes y datos sobre su avistamiento.

No todos los días una se convierte en exploradora y aunque la sensación del descubrimiento es inexplicable, el dolor por la falta de conciencia humana supera la alegría.

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