Cuida a tus mayores

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Por Rocío Pastor Eugenio.

Cada vez más, los mayores se integran en la familia o viven solos lejos de ella, por ello, se torna necesario, en ambos casos, acondicionar el espacio a sus necesidades para evitar accidentes y posibles riesgos como caídas, quemaduras u otro tipo de lesiones, como accidentes eléctricos, en la cocina, el dormitorio y el cuarto de baño, que son los lugares de más peligrosidad para ellos dentro de la vivienda.

Actualmente,  el 17% de la población española pertenece al grupo denominado tercera edad. Hay casi 8,2 millones de personas mayores de las que un 20% viven solos.

Mantener las instalaciones de los hogares en correcto estado, no solo reduce el riesgo de que nuestros mayores sufran algún accidente, sino que se convierte en una inversión segura a largo plazo: nosotros, con suerte, también nos haremos mayores.

Estos son algunos de los ejemplos a tener en cuenta…

La bañera es uno de los principales enemigos de las personas mayores, por eso, se aconseja sustituirla por un plato de ducha que se encuentre totalmente a nivel del suelo, para evitar tropiezos o facilitar el acceso con silla de ruedas.

Aunque parezca obvio, las alfombrillas antideslizantes funcionan, además, deben complementarse con barras de sujeción.

Dentro del baño deben evitarse las estufas, las radios eléctricas o cualquier otro aparato eléctrico a no ser que se encuentre a un metro y medio de distancia de la ducha.

Otro punto negro es la cocina. En ella, muchas veces se olvidan de apagar los electrodomésticos como la vitrocerámica, una vez utilizados. Así, los incendios por descuido son una de las principales causas de daños en el hogar. Debe recordárseles el no dejar nunca sobre ella papeles, paños o servilletas.

También es importante que todos los objetos cotidianos estén a su alcance, así no se subirán a las sillas o realizarán un sobreesfuerzo para alcanzarlos.

En el dormitorio deben estar a mano, útiles como ropa, medicamentos, sábanas, mantas o costura, también a mano, por la misma razón que anteriormente.

Las camas deben ajustarse a una altura que les permita no hacer un esfuerzo extra para sus articulaciones, pudiendo subir y bajar de ella con comodidad.

En el salón, se deben tener en cuenta la fijación de las estanterías y gozar de una buena iluminación para que no fuercen su vista al leer, coser o ver la televisión.

Según los datos facilitados por el Laboratorio Portal Mayores del CSIC y el IMSERSO, los pasillos deben estar bien iluminados.

Las escaleras deben tener interruptores tanto al inicio del tramo como al final, para que puedan iluminarse tanto a la subida como a la bajada. Asimismo, deben contar con pasamanos.

Indispensable contar con varios enchufes y declinar el uso de alargadores.

Se trata simplemente de llevar una actualización diaria de las cuestiones mínimas y las necesidades básicas tratadas con amor y cuidado, para proteger a quienes más queremos en sus últimos años de vida.

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2 comentarios

  1. Es tan obvio todo lo que dices que en casa de mi madre de 81 años , los vecinos se niegan a poner pasamanos y mi madre para bajar algunos tramos de escalera se ve forzada a agarrarse a los escalones ¡¡.que bonito y que comprensible ¡¡ a la vez que tan ilegal y peligroso.

  2. Parece que sea tan sencillo y de tanto sentido común que por ello nos cuesta hacerlo. Pero les debemos mucho, y ellos nos han cuidado, nos toca cuidarlos y ayudarlos a ellos, porque, presumiblemente, llegamos todos 🙂 Un post muy interesante, gracias

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