NO

1

Fotografía y Texto por Rocío Pastor Eugenio.

Fotografía 100% libre de retoque digital. Como siempre aquí, en WOMANWORD.

Gael García Bernal y Pablo Larraín. Fotografía de/ por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Gael García Bernal y Pablo Larraín. Fotografía de/ por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Llevar al espectador un cine de calidad que muestre la realidad vivida es más que una necesidad, es una obligación que tanto Gael García Bernal, como Pablo Larraín, sienten.

No sorprende la necesidad de este actor y de este director, de realizar películas que conmuevan corazones y conciencias, que hagan sentir y que llamen, con las tildes bien puestas, al lado humano olvidado, a la realidad perdida, a la cercanía y la solidaridad demandada tras la brutalidad instalada en nuestros días en los que la democracia «ha perdido su legitimidad».

Ahora, ambos, abogan juntos por la justicia, por el recuerdo y por un hecho al que denominan catalizador: La victoria del pueblo contra el miedo, contra el dictador en busca de la justicia, de la alegría, de la esperanza. La victoria de la verdadera democracia, de la paz y de la unión.

En estas premisas llega NO mañana a nuestros cines. Como subtitulo: La campaña que derrocó a Pinochet. Una reflexión lanzada a un mundo que ha olvidado el poder de su voz, el valor de su voto. Basada en la obra de teatro El Plebiscito, del prestigioso escritor chileno Antonio Skármeta. La película ha sido construida con verosimilitud, contrastando los hechos, sin marcas, con libertad y mucha precisión, fundiendo en aspecto de documental, los documentos reales con la película.

No es de extrañar que el darle voz a un hecho al que casi no se le rindió homenaje, se vea ahora nominado al Oscar, como mejor película de habla no inglesa, y valorado a nivel mundial.

Hoy el mundo tiembla, deshumanizado, acorralado, bajo dictaduras que no es capaz de vencer: las de militares, las del capital, las del fraude, las de la corrupción, las de la impunidad… NO devuelve al Ser Humano su capacidad de razonar, de creer, su conciencia y su recuerdo.

Su director hace hincapié en que somos quienes somos cuando recordamos de dónde venimos.

Pinochet fue un asesino, que como Franco murió sin ser encarcelado por sus crímenes, tranquilo y en libertad. A diferencia de España, Chile logró derrocar al tirano mediante un plebiscito pacífico, mediante el voto de los ciudadanos que recobraron el valor y el sentido de sus vidas.

La publicidad y la propaganda creada por un grupo de valientes que expusieron su vida y la de sus familias ante la censura y la tiranía, explica los sueños sencillos de un pueblo asfixiado. El arco iris, símbolo de la unión de un pueblo con diferentes opiniones y con el derecho a expresarlas, muestra el alma de [email protected], el policía, el manifestante, el de la izquierda y el de la derecha, el alma de un mismo pueblo dividido que en su unión y hermandad consiguió liberar el país de la opresión mediante la información prohibida de un pueblo acallado, que ni veía, ni oía. Esa información, que abre unos ojos demasiado asustados y llama a la acción a las potencias internacionales que viven con la mirada puesta en otra parte.

Modesto, implacable y con las ideas muy claras, Gael García Bernal reconoce que cualquier pueblo hoy en día puede verse identificado con el mensaje de conciencia y compromiso que lanza la película.

Lo cierto es, que viendo las imágenes, uno es incapaz de encontrar la diferencia entre el Chile de 1988 y la España de 2013.

De esta forma, tras Amores Perros, Y tu mamá también o Diarios de motocicleta, Gael García Bernal interpreta de nuevo, a un personaje real, palpable, humano. Con fuerza, crecido y con valores de esos que alzan la barbilla, se enfrentan al miedo, contemplan el cielo, hacen latir el corazón y hacen creer. Su René Saavedra, prestigioso publicista, representa al pueblo y la libre democracia.

Hoy más que nunca, cuando el poder aplasta al ciudadano y olvida que no habría pueblo al que manejar sin pueblo en sí mismo, se torna más que nunca necesario recordar quienes somos, de dónde venimos, qué queremos y de qué somos y hemos sido capaces.

La película revela el poder de la huelga, de la manifestación, de la creatividad y sobre todo, de la unión y la perseverancia, de la fuerza de pueblo unido.

Películas que remuevan la historia en pro de la libertad y de la capacidad del Ser Humano de unirse y luchar por la paz, son más que nunca un salvavidas que permitirá que el futuro se aleje de parecerse cada día más al escalofriante relato titulado 1984.

Muy pronto las entrevistas a Gael García Bernal y Pablo Larraín. Aquí, en WOMANWORD

Gael García Bernal y Pablo Larraín. Fotografía de/ por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Gael García Bernal y Pablo Larraín. Fotografía de/ por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Share.

1 comentario

Leave A Reply