La Anarquista

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Fotografía y Texto por Rocío Pastor Eugenio.

Fotografía 100% libre de retoque digital. Como siempre aquí, en WOMANWORD.

Fotografía por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Fotografía por Rocío Pastor Eugenio. WOMANWORD

Salgo del teatro con los ojos iluminados, al igual que la conciencia.

Las palabras conformas auténticas realidades perseguidas, persecutorias, claras, escondidas. El Ser Humano ante las cuerdas de la razón, el alma, lo objetivo inexistente, rencillas, rigidez, pensamiento, miedo, corazón o desazón.

En la escena, dos sillas enfrentadas. Un escritorio las divide. Luces de oficina, frías, gélidas, deshumanizadas. Un robot, un humano, un error, papeles intercambiados.

Así da comienzo y se desarrolla La Anarquista, la gran obra de David Mamet, versionada y dirigida por el hábil José Pascual e interpretada sin parangón, por dos actrices que no interpretan ni declaman sino que viven, son y palpitan coordinadas: Magüi Mira y Ana Wagener.

Una última entrevista puede dar la libertad a una presa política que lleva más de 35 años en la cárcel. Diferentes situaciones personales se conocen a lo largo de los diálogos.

La obra muestra, de forma brutal cómo el alma humana, los valores, los ideales, la filosofía, la política, la religión… atan o liberan según la capacidad de raciocinio y amor de cada persona.

El miedo, los ideales, la reflexión, la pasión, la libertad como concepto que crece dentro de nosotros mismos, la condena que ata la mente y el corazón.

Dos posturas, una sociedad, un país que dicen: “ha muerto”, porque sin duda la humanidad desapareció mucho tiempo atrás. Una conversación rápida en la que hasta los silencios tienen algo que decir, cada aliento, cada mirada…

El lenguaje capaz, sagaz, la palabra afilada, el intelecto entrenado, la cultura,  el gris sobre el que el negro y el blanco no son más que utopías de rigidez desmesurada e irreal.

Dos bandos, ideologías enfrentadas y lo irreconciliable del ego y el odio cuando obcecan y nublan creando ciegos y víctimas, víctimas, víctimas.

Una obra necesaria, para toda la familia. Honesta, estudiada, que aboga por el respeto, la cultura, la inmensidad y el amor enfrentándolo al miedo. Un espejo de nosotros mismos que estimula la mente de quien escucha y activa su cerebro devolviéndole su máxima capacidad.

Vayan al teatro. Vean, comprendan, sientan y analicen.

Declaraciones del público tras la obra para WOMANWORD

Pilar: “Es impresionante. Una está liberada de una manera y otra está atada”.

Anónimo: “Brutal… no puedo hablar… brutal”.

Anónima: “¡Impresionantes!”.

José: “La complicidad es absoluta”.

Mari Carmen: “Me ha encantado, no te puedo decir nada malo porque me ha encantado, es una maravilla, es… la realidad”.

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