Moda de verdad o modelos enfermas

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Por Rocío Pastor Eugenio.

Es un hecho que la moda representa cada sociedad y su momento psicológico, tecnológico, cultural, musical, artístico, político, económico y social.

Cada etapa es recordada por su vestimenta y los sucesos que en esta han acaecido. Al ver un cuadro situamos la escena en el tiempo y en el espacio gracias a los cancanes, chitones, túnicas, corsés o faldas tartán que muestran. Es más, se puede definir el periodo histórico referido sólo al ver el cuerpo y la tendencia de belleza de la modelo en cuestión.

Así pues, ¿cómo se recordará el siglo XX-XXI? ¿Qué verán las generaciones venideras cuando observen fotografías y vídeos de desfiles de moda u ojeen una revista virtual de moda?

La respuesta es simple. Verán, en la mayoría de los casos: Enfermedad.

Son muchas las organizaciones que luchan por conseguir una belleza real en el mundo de la moda y pocas las que realmente lo consiguen, a pesar de las pruebas médicas y de masa corporal exigidas y fácilmente maleables.

Uno de los desfiles más mediáticos del mundo es el ofrecido por los ángeles lenceros de Victoria’s Secret. Sus “curvas” dicen ser las más deseadas, pero miremos con lupa, ¿a qué curvas se refieren?

Parece que el año 1997 ha quedado muy atrás y con él, las modelos con cuerpos reales y sensuales. En su lugar, la silicona ayuda a que las modelos actuales parezcan más saludables de lo que en realidad son, desviando la atención.

Candice Swanepoel, modelo de la firma, a quien vemos más abajo luciendo saludable, sensual y muy bella, gracias al photoshop en la imagen de la izquierda, no dudó, orgullosa, en tuitear una foto de su abdomen, sin retoque, y estómago vacío haciendo alusión a su ayuno, antes del desfile. La extrema delgadez de ésta ha vuelto a poner la voz de alarma sobre la pasarela apagando a su paso las luces de los flashes y el lujo.

La figura perfecta, el maniquí, la percha… adjetivos que denominan a las modelos desde el comienzo de los tiempos. La diferencia es que ahora, se busca colocar la ropa sobre alambres reales capaces de caminar ocultando la humanidad que hay en sus miradas, en sus cuerpos y hasta en sus mentes. Convertidas en objetos, muchas afirman verse sometidas a dietas extremas, deporte continuo y ayuno antes de cada desfile sumado a la ausencia de sólidos 9 días antes de cada desfile, portada o editorial. La diferencia es que en las revistas, ésta se maquilla a base de photoshop, se pone o se quita, según el caso, pero en la pasarela no hay retoques posibles y en más de una ocasión entre el público se levanta el rumor: “Mira que delgada, parece que está enferma…”

La diferencia entre modelos radica entre aquellas que se han ganado el cielo de la fama y pueden relajarse en su competición luciendo por tanto cuerpos sanos y esbeltos; y esas otras que ansían ser portada de las mejores revistas e imagen de las firmas más selectas, puliendo su figura de la forma más voraz para conseguirlo.

No es para olvidar el testimonio de la modelo Estefanía Martín, quien no dudó en compartir con WOMANWORD las visiones que en primera persona había experimentado como el limarse los huesos de la cadera para entrar en el canon nórdico o de Europa del este que actualmente se reclama desde pasarela y que inevitablemente, se hace eco de él en prensa, limitando por temporadas el canon más in.

La presión, la ansiedad, el estrés, la depresión, los complejos de inferioridad, la exigencia social, los cánones erróneos, la anorexia… Las enfermedades por tal causa, debido a la pérdida de grasa corporal y a la malnutrición consabida provocan que el ejemplo a seguir, es decir, la pauta marcada, no sea la de una mujer sana y feliz.

Por ello, no son pocas las campañas, empresas y agrupaciones de personas que se unen y reclaman la belleza de los cuerpos reales, diferentes, personales y sanos.

El Photoshop poco a poco comienza a pasar a la historia y así, los retoques y la perfección fingida se arrinconan dando paso a nuevos conceptos más libres y humanos.

De esta forma, una de las tiendas online que más furor está causando es Rent the Runway. El motivo no es otro que ofrecer a las usuarias perfiles de mujeres reales y no modelos, que posan con su con los diferentes productos permitiendo a las usuarias encontrar aquello que mejor case con su personalidad, su cuerpo y sus formas. Incluso ellas mismas pueden subir sus propias fotos llevando la ropa de la tienda, como una red social más incluyendo su talla, peso y altura, para que otras usuarias puedan introducir sus medidas y comprar online una vez hayan checkeado cómo queda la prenda que desean a una persona como ellas. Ya son más de 300 mujeres diferentes las que han introducido sus cánones, 300 cuerpos diferentes, válidos y perfectos.

“Gisele Bundchen es muy guapa, pero no todas somos como ella. Las mujeres son inteligentes y, en mi opinión, las marcas de lujo, como Lanvin, retocan sus fotografías creando mujeres que no son reales”, sentencia Jennifer Hyman, creadora de Rent the Runway.

El lujo es exclusivo y la moda define. La salud habla de la inteligencia de los miembros de una sociedad creada por cada una de esas personas, tanto las que están delante como aquellas obligadas a quedarse detrás de los focos.

La iluminación necesaria llegará, siempre, de manos de la cultura.

Ser Humanos.

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