La Familia de Pascual Duarte

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Por Rocío Pastor Eugenio.

Ayer 8 de febrero, el Teatro Fernán Gómez de Madrid estrenó La Familia de Pascual Duarte, del Premio Nobel Camilo José Cela, versionada por Tomás Gayo Bautista y dirigida por Gerardo Malla.

La historia narra el drama de la España de los años ‘3o. Un teatro realista en el que mediante la picaresca se va dando carpetazo a los problemas de la vida en devenir constante.

La tragedia, la miseria, la falta de amor, la ignorancia y el miedo creado en las mentes débiles mediante la adoctrinadora religión saltan a las tablas mediante la interpretación de Miguel Hermoso que, dando vida a Pascual Duarte, irá presentando en monólogo continuo las diferentes anécdotas y personas que bañan sus grises días mediante descripciones detalladas que crean realidades más allá de los ojos de quien observa.

Mediante el lenguaje cultivado, los diferentes personajes que aparecen en escena retratan el carácter de las vidas de los pueblos, aislados, incomprendidos, resignados, fríos, atormentados y vacíos.

El director ha querido conmemorar así el 70 aniversario de la obra y el décimo de la muerte de su autor, subiendo por primera vez al escenario una obra en la que la marginación y la repulsión van cogidas de la mano, en contra la cobardía del ser humano, su inexplicable brutalidad y su falta de decisión para enfrentarse a la vida convirtiendo a su protagonista en víctima y verdugo de su propio destino.

Es la historia de la supervivencia animal de unas “rosas en un estercolero”.

Muy recomendable para todos aquellos que quieran realizar un escrutinio sobre la realidad humana, su historia y su fatalidad con la muerte por montera. La Familia de Pascual Duarte cuenta con un gran trabajo interpretativo y con una buena puesta en escena, sencilla y que se complementa.

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1 comentario

  1. Conchita Eugenio on

    Me gusta tu definición de la obra, poco tengo que añadir, salvo que a la genial interpretación le faltó un esmero en el acento extremeño.En cuanto al contenido, me entristece ver como el ser humano no puede salir del pozo en el que se encuentra, o quizas es que no quiera…

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