Agosto. Condado de Osage

7

El Centro Dramático Nacional acaba de estrenar en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, Agosto, una obra de Tracy Letts. Una producción perfecta dirigida por Gerardo Vega y versionada por Luis García Motero.

Con un reparto espectacular, Agosto trae consigo casi cuatro horas de puesta en escena coordinada, sincronizada e intensa.  Cuatro horas que pasan ligeras, amenas, entretenidas y veraces.

Los problemas familiares, la vulnerabilidad, el amor incondicional y el vacío son representados mediante la profesionalidad de actrices como la fantástica  Amparo Baró, que vuelve a los escenarios tras once años y para quien la obra representa: “la verdad misma puesta encima de un escenario”.

Su personaje, fuerte, sincero y vulnerable se desarrolla gracias a su habilidad sobre las tablas envolviendo con maestría la acción y atrapando al espectador que, embelesado, juega con ella y vive dentro de su piel los sentimientos y evoluciones de la actriz.

Ella y Carmen Machi llevan el peso principal de la obra. Sus personajes, Violet y Barbara, se detestan, se aman y crecen a la vez. Se apoyan en la ironía para tapar las llagas, cómplices, intolerantes, fuertes y heridas.

 Junto a ellas, Sonsoles Benedicto, Alicia Borrachero, Irene Escolar, Clara Sanchis y Marina Seresesky retratan al resto de personajes que compone la familia Weston. Perfectas en sus papeles junto con el reparto masculino en el que Gabriel Garbisu, Antonio Gil, Markos Marín, Miguel Palenzuela, Chema Ruiz y Abel Vitón dan vida a personajes que se reflejan unos en otros.

De forma paulatina van apareciendo en la acción presentándose con monólogos y diálogos que les retratan y les identifican en un texto que brilla con luz propia. Los diálogos sin comunicación, los estallidos, las erupciones y los reproches revelan relaciones familiares reales, bien escritas, descritas y representadas.

Todos ellos son personajes reales, somos nosotros mismos. Personas reales en las que el público puede encontrar a familiares, amigos e incluso a sí mismos. Una historia real en la que no hay ni buenos ni malos. La historia de la familia, de sus altercados, de sus manías, de las riñas, de la falta de cariño y el cariño contenido a su vez, en la que todos personajes generan compasión y ternura.

La obra, calificada como “humor negro”, se desarrolla en una gran mansión, cuatro paredes que asfixian y dan cabida a secretos e incertidumbres nuevas y heredadas. Una familia que crece en paralelo. Juntos y aislados. Destruidos y solos en una realidad que asfixia, envenenada en un círculo vicioso sin final que busca el consuelo en brazos de extraños para huir de toda una vida de errores.

Los secretos, la violencia, las cosas no dichas, la búsqueda de cariño desesperada y los prejuicios para amar componen dramas internos, dramas comunes a todos ellos.

La incapacidad para perdonar, la falta de empatía, el rechazo y la unión de la sangre. La familia y los padres son espejos de los propios hijos y de los hermanos. Cada individuo aprende a sobrevivir sin encontrar la paz y el consuelo en quienes les son más cercanos.

A pesar del drama vital presentado, el autor ha decidido contarlo desde el humor haciendo un guiño a la esperanza. Un llamamiento a la verdad, al cariño, a los “te quiero” no dichos. A no perder el tiempo, a vivir amando, cuidando al de al lado para no encontrarnos solos en nuestro orgullo.

Los asistentes encontrarán puntos en común con sus propias vidas, retratos y una revelación. Un fin. El fin del ser humano cargado de dolorosa y a la vez, esperanzadora humanidad.

Una obra perfecta, emotiva y adictiva que ya ganó el Premio Pulitzer de Teatro y que ahora aquí, en Madrid, derrocha profesionalidad en una escenografía preparada, representativa de las ruinas de quienes se hayan dentro y una iluminación que retrata escenas, estancias, personajes e incluso silencios.

Un trabajo increíble que representa sin duda, el must de la temporada teatral y que consigue que al finalizar la representación, el auditorio entero se ponga en pie, palmas en alto y sonría agradecido mientras las lágrimas recorren su rostro y el pecho se ensancha ante el trabajo bien hecho de un equipo sin parangón.

Desde WOMANWORD: Felicidades.

Share.

7 comentarios

  1. HOLA!! YO TENÍA ENTRADAS PARA AYER DÍA 8 DE ENERO Y DEBIDO A QUE AMPARO BARÓ ESTABA CON GRIPE SE SUSPENDIO LA OBRA.
    NO ME LO PODIA CREER!!!! QUÉ PENA, QUÉ PENA!!!
    ESPERO QUE AMPARO ESTÉ MEJOR Y PIDO POR FAVOR POR FAVOR POR FAVOR ALARGUEN LA FUNCIÓN UNOS DIAS MÁS PORQUE ESTÁ TODO VENDIDO Y HAY MUCHA GENTE QUE COMO YO TENÍA ENTRADAS Y SE HA QUEDADO SIN VER LA OBRA.

    MUCHAS GRACIAS!.

  2. Antonio Pastor Gaitero on

    El ejercicio más inteligente en el aprendizaje,( a través del estudio o del contacto diario que la calle otorga) es escuchar, es atender, saber escuchar,tener la postura de asimilar lo dicho, lo escrito y hacerlo propio y reflexionar el contenido, por ello agradezco el hallazgo de esta revista digital WOMANWORD que me ofrece la posibilidad de leer, de reflexionar, de compartir opiniones, de analizar critica y comentarios y me proporciona información actual de próximos eventos culturales.Haré todo lo posible por no perderme esta obra.

  3. conchita eugenio on

    fui a ver la obra hace unos dias y aun continuo con desasosiego en el corazon, crei que iba al teatro a pasar un buen rato y no a una sesion de psicoterapia.¿como es posible que estos actores calquen la realidad familiar como si no les costara esfuerzo?mi gratitud hacia todo el elenco de la compañia que me recordo que el TEATRO clasico continua, que el saber hacer, existe y que la profesionalidad de AMPARO BARO,se valora.Womanword ha dicho el resto,la familia es pura fachada tristemente y nos la imponen,pero el perdon y el amor es trabajo nuestro para combatirlo.

  4. Sin duda un muy buen reparto, con unos grandisimos actores es la mejor opción para conquistar al público, sin embargo sin un buen guión, todo eso carece de valor.

    • conchita eugenio on

      no se bien si no te he entendido, pero creo que el guion no puede ser mejor o quizas aun eres joven para ver la cruda realidad familiar que el guión retrata a la perfección y los actores llevan a nuestro interior tan celosamente reservado.

    • no, no me has entendido, al revés, lo que hice con mi comentario fue remarcar que precisamente el guión era bueno por lo que he leído en este articulo, puesto que no he podido ir a verla ya que no vivo en Madrid. Pero me refería a que los actores son sin duda una muy buena elección, pero que a veces eso no basta, el guión debe ser bueno, y sin duda por este artículo si pudiera iria a ver la obra.
      Espero que haya podido aclarar todo 🙂 Un besiiiito!!!

Leave A Reply