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De cuando me rompieron el corazón

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Ámsterdam: Pensamientos de una viandante

Me desperté tranquila aunque iba nerviosa. Terminé mi maleta metiendo en ella lo que pensaba que me hacia atractiva, lo que recordaba que a él le gustaba, lo que me daba seguridad y aplomo en la dulzura.

Puse rumbo al aeropuerto sin parar de mirar el móvil, como en una bruma aterciopelada, veía como pasaban a mi alrededor los momentos, los recuerdos, las promesas y después, poco a poco, sin dejar de mirar el móvil, los días.

Como a saltos, por capítulos, aterricé en un destino que llevaba meses planeando visitar. Más allá de calendarios, tiempos y cámaras, más allá incluso de mi misma, más allá de mapas, de canales, de chocolate y bicicletas, Ámsterdam, la ciudad del sueño, no era para mí más que el punto de encuentro para abrazarle a él, para calmar mi mirada en su pupila, para acomodar mi cabeza en su cuello y aspirar su aroma dejando que sus manos me acercasen a su cuerpo cálido, como solía hacer, olvidando los enfados volviendo a ver por dentro lo que la distancia olvidaba, la piel en flor, el tiempo en pausa.

Bajé del avión y recorrí la terminal hasta salir a su estación de tren interna. Un policía me ayudó a sacar el billete y puse emocionada rumbo a mi hotel, una maravilla de diseño elegido a propósito para hacerle feliz, donde el metal pesado acuñaba frases encontradas.

Salí de la estación y el frío de la noche quemaba mi cara ampliando mi sonrisa y llenando mi corazón de posibilidad. Tranvías, turistas, olores atrevidos, coches y millones de luces bajo el frescor del agua que rodea me hacían creer en la magia, en la lucha constante, en la fé y en la confianza depositada más allá de los arañazos, más allá de las patadas que aún lucían moretones.

Cuatro días, aventuras, citas y una ciudad desconocida bajo mis pies llenaban el tiempo de mi espera haciéndome fuerte. Todo por descubrir, el ritmo que atrapa, la novedad que excita y los kilómetros que se acortan sosteniendo mis miedos para evitar que me desplomase falta de aire caída en la oscuridad.

Después, con las tareas cumplidas, en el penúltimo paseo, una certeza y la mirada perdida por momentos entre los recuerdos, entre las palabras que quería dirigirle, las aventuras por contarle, por momentos, de nuevo, en busca de su mensaje, de su llamada, de su abrigo en el país prometido que nunca, a pesar de las promesas y los intentos, nunca llegó.

Con un anillo que quemaba mi piel y decenas de piedras verdes traqueteando en mis bolsillos bajo la calidez del algodón prestado me di cuenta, por primera vez de lo que ya sabía desde que en la orilla del mar la sal curase las llagas de mi alma, desde que después, en un aeropuerto, las fronteras determinasen con metáforas la distancia impuesta.

Estaba sola, de repente, por primera vez, estaba sola caminando perdida entre la multitud de una ciudad en fiesta bailando al compás de la música de una plaza abarrotada en la que cada empujón, clavaba profundo en mi pecho la certeza de las promesas que no se cumplirían.

De repente, la ciudad y sus posibilidades, los días vividos en ella, los momentos compartidos, las sorpresas encontradas, la espera, tras cuatro días de trasiego y aventura, se reducían a la oscuridad de una noche helada en la que supe, a ciencia cierta, que había sido engañada, anulada bajo un telón de acero, bajo la impositiva crueldad de la ausencia de diálogo, de la falta de cariño, del amigo que nunca lo fue.

Creí en la verdad de unas palabras inventadas, obvié la realidad de tal manera que sólo quise abrazarme a su pecho queriendo convertir en verdad lo que desde el principio supe vano.

Murmullos, susurros y manos que ahogaban en lugar de caminar en paralelo.

Me mintió con sus ojos necesitados, con sus palabras elegidas, con sus manos silenciosas. Una a una fue poniendo en mi mochila las piedras de sus inseguridades, de sus etiquetas, hasta que quedó liberado de un peso marcado con su nombre que cargó en mí, asfixiando sin razones un amor que nacía limpio y que quiso creer, crear y crecer.

Sentada en esa plaza donde los olores se mezclan y la guitarra acústica clama un “Alleluyah”, decidí perdonar mi inocencia, mi culpa y mis errores, mi falta de tacto, mi exceso de protección, mis intentos por ser dos, mis palabras mal sonantes, mis palabras dulces, mis intentos, mis perdones, mis tonos airados, mis lágrimas calladas al otro lado del colchón, mis silencios, mis preguntas…  y decidí que querer más no es el problema.

Dejé con cuidado la mochila impuesta sobre cada una de las baldosas de esa plaza y poco a poco me alejé de ella dejándole atrás y encontrando en mi reflejo la espalda erguida y la mirada tranquila en un pecho que aún latía de amor sin máscara cambiando de dueño, esta vez, para mí misma.

Me desperté por la mañana bajo el tintineo del despertador y esa luz tan característica de mi hogar ya se colaba por la persiana. Estaba en mi cama abrazada al nórdico, echa una bolita bajo las capas de mantas y sábanas, tal y como me gusta dormir en invierno. Tenía el pecho tranquilo, pero las lágrimas saladas recorrían mis mejillas y no entendía muy bien por qué.

Me di una ducha, me puse los vaqueros ajustados y las botas negras. Abroché el último botón de mi abrigo y puse rumbo a Ámsterdam, dejando atrás los sueños dormidos. La ciudad construida sobre el agua me esperaba cambiando su nombre acogiéndome en su abrazo.

Buscando sentido a los sueños que vivo despierta, arrastrando mi maleta azul, rumbo a nuevos reportajes y vídeos que viajen conmigo a corazones inquietos de mirada cargada de esperanza retoqué los planes que hablaban en un singular sin mi nombre, cambiándolo al plural de mis días, esos que escribo con cariño y amor regalado sin precios impuestos.

Los caminos se construyen borrando las fronteras, paso a paso, siguiendo la luz que nos invita a creer, a vivir y a regalarnos. Amar es un verbo que requiere esfuerzo y honestidad, sinceridad sin filtro y disposición sin perdida, siendo y dejando ser en armonía sin imposición y en libertad.

Hoy, para mí, vuelo a una ciudad que me invita a conocerla, que me espera por sí misma y me abraza en simpatía y nuevas aventuras, por que viajando me encuentro conmigo misma, cada destino me lo regalo en primera persona para compartirlo sin más verdad que la que se construye en el camino.

Como se dijo una vez, los sueños, sueños son y yo quiero vivirlos a diario soñando mi vida.

Gracias por tanto, gracias por todo. Gracias por mostrarme que soy capaz de amar sin miedos, sin perderme a mí misma. Gracias por aprender conmigo. Gracias por enseñarme también a perder saliendo ilesa aunque con heridas que besará el mar en mis vaivenes.

En la separación de los caminos te regalo la última sonrisa y una lágrima que cae hasta mi boca para dejarla marchar sin rencor.

Como dice Bebe: “Era de verdad que yo tenía ganas de verte. Era de verdad que yo tenía ganas de quererte”, pero ahora “pa’ que duelan menos, saco mis penas de dentro, cerca del mar, pa’ que se las lleve el viento”.

Hoy, dedicado a ti.

Porque te quise, por que siempre serás parte de la persona que soy ahora.

Con cariño:

#WOMANWORDinAmsterdam

VIAJA CONMIGO

Espero que con mis reportajes y mis vídeos, vosotros también sintáis la experiencia real de viajar, sin filtro, sin retoque, sin guión.

#womanwordinamsterdam

www.instagram.com/woman_word

Todo sobre este viaje tan apasionante del que ya habéis podido ir descubriendo todos los secretos en mis diferentes reportajes en la web, youtube y redes sociales en la web: Ámsterdam. y En YouTube 

Con cariño desde WOMANWORD, ¡viva ÁMSTERDAM!

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58 comentarios

  1. Cuando sientes las lágrimas y su sal como propias las palabras crecen y el mar se multiplica y percibes la lluvia en las palabras y compartes el daño y el silencio.
    Los caminos se construyen borrando las fronteras, escribes, y una mirada azul se extiende a cada paso cargada como escribes de esperanza.
    Sentir hasta el desmayo nos hace vivos.

  2. Es imposible no entrar en tu historia, que conozco y que, de verdad me duele. Tengo demasiada empatia algunas veces y sé que ese viaje, narrado con tanto dolor y liberación a partes iguales, te ha hecho aprender, crecer y evolucionar a grandes zancadas. He visto los vídeos y tu mirada es distinta a la de otros viajes.
    El relato es precioso y creo que necesario para ti. Para cerrar el círculo.

  3. Oooh mi osito que penita me ha dado, pero a la vez he descubierto lo maravillosa que eres y especial. no merece Alguien así ni una lágrima tuya .el tiempo ayudará, verás como pasará, me encanta como escribes (Que sensibilidad) Me llegó a mi corazon❤❤

  4. Me ha gustado mucho, aunq estabas un poco triste, no? He estado viendo videos tuyos. Me pareces genial como te lo curras tú sola 👏🏻👏🏻👏🏻

    • Muy triste! pero hay que sentir también esas sensaciones y dejarlas salir, estar feliz todo el tiempo no es real, parece que nos imponen la sonrisa y las lágrimas y la tristeza, el enfado… todo ello nos ayuda a conocernos en todas nuestras facetas.

  5. Qué bonito tu post… ❤ 😢 Lo bueno es que sepas canalizarlo para escribir. Así al menos no ha sido en vano

  6. Qué triste Rocio 😔😔😔 a todos nos rompen el corazón alguna vez o muchas no busques explicaciones no las hay

  7. María Lopez on

    Ay amiga qué bien escribes pero qué triste, el despertar a la sensatez de una forma tan abrupta por dolorosa pero que estoy segura que te hace crecer en generosidad, nunca pierdas esa inocencia, es una gran lección saber perdonarla y aceptarla tal cual es.
    Un abrazo.

  8. Guaaaauuuu!!! Eres grande cariño, muy grande.Es una dura lección contada con un profundo amor hacia uno mismo cuando es capaz de levantarse ante tal dura caída.

  9. Será que hoy estoy sensible
    Pero ha sido como si lo escribiera yo
    Hay personas por las que harías mil veces un viaje así, aun conociendo ya el final
    Gracias por compartirlo conmigo, me ha encantado ❤

  10. Flor silvestre on

    Tus viajes… Y ahora tu vida parecen de pelicula…Piensa en positivo, cómo tú eres,le conociste, fuiste feliz,muy feliz Y nos lo transmitiste en tus viajes, con tu alegria.Por favor que nadie te robe la esperanza, tú amas la vida.Me gustaria que recibieras mi abrazo.Hasta en la desdicha escribes bien”condenaaa”

  11. Lo das todo por informarnos y entretenernos con un carisma admirable. Que nada ni nadie pueda con eso jamás 😘😘😘 de toda mala experiencia se aprende una lección y, pese al dolor, hay que buscar la parte positiva. Has afrontado la situación con gran madurez y te ha quedado un artículo precioso que sin duda es un ejemplo de como debemos afrontar los problemas: con fortaleza y decisión. Un fuerte abrazo!

    • Rubén, muchísimas gracias por leerme y por escribir tu respuesta para mí. Me ha emocionado mucho ver cómo has sido capaz de ver a través de los reportajes, los vídeos y os los post. GRACIAS!

  12. He entrado antes en instagram ese antes y he visto tu reportaje de la love story, estas mejor? Yo no soy yo muy dada al instagram y las modernuras, pero no he podido evitar leerte, buscarte y comentarte.

    • Cibeles! estoy muy bien! he aprendido, he crecido y he aprendido que la única manera de dejar ir es con muchísimo amor, amor redirigido a una misma y al universo al completo! Qué es entonces una sola persona? Sino un camino que fue aprendizaje.

  13. Carl8s_Vall3 on

    Hola Rocio, ya he leído tu relato. Podría decirte miles, bueno, miles no, jajaja pero si muchos tópicos sobre este delicado tema, pero no lo voy a hacer. Mi opinión es que en la vida cada uno fluye a una frecuencia diferente. No te conozco personalmente, pero aquí estoy escribiéndote. Y es por lo que transmites, llámalo energía, llámalo frecuencia cósmica, llámalo que lo que haces lo haces con el alma. A lo que voy, es lógico sentirse mal, dolido, decepcionado y muchas cosas mas… bueno, tu ya sabes lo que sentiste. Pero lo importante ya lo hiciste tu sola, te levantaste y seguiste caminando. Claro que duele, pero te curaste tu misma, no pusiste sal en la herida, te limpiaste, te desnudaste ante ti y lo viste claro, te purificaste. En mi opinión, nadie te va a hacer mas feliz que tu misma, pero creo que eso ya lo sabes. (Y yo que no iba escribir tópicos) jajaja
    Woman word eres una super woman. Que nadie te quite lo vivido.

    PD: Practica con el ukelele!! jajaja

    • Ay, mi ukelele! necesita práctica jaja Gracias por tus palabras, los tópicos no son tales cuando son dichos con corazón y con cabeza y muestras nuevas realidades cada vez que se pronuncian. Que nadie nos quite lo vivido. Aprendamos de ello y hagámonos más humanos, más tolerantes y más asertivos permitiéndonos sentir, queriéndonos mucho.

  14. Porque [email protected] al leerlo nos hemos [email protected] En algún momento de nuestra vida nos han hecho daño, pero se supera y se aprende. Claro que no lo escribimos así de bonito. Gracias por compartirlo amiga, me has puesto a flor de piel y aún sabiendo la historia, me dejas sin palabras, todas te las llevas tú. Eres muy grande aunque a la vez pequeñita jaja. Y ahora a otra cosa mariposa, eso si, compartiéndolo con [email protected]

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