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Enoturismo en el Sur de Francia: Languedoc Roussillon

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La región del Sur de Francia Languedoc Roussillon, posee el más antiguo y vasto territorio vitícola del mundo. Comenzando por la ciudad de Perpignan y pasando por Narbona, Ille Sur Têt,  Bélesta, con su reformado Hotel Riberach, hasta el austero Le Pays Cathare con su abadía de Fontfroide intacta desde el siglo XI, Montagnac, Aigne y Florensac, Le Minervois, Olonzac, Azillanet, Minerve y la Abadía de Valmagne, sin olvidar las típicas Chambre d’hôtes como La Belle Vigneronne o Villa Limonade.

Un viaje desglosado en seis reprotajes que vas a poder leer en WOMANWORD, uno seguido del otro bajo la etiqueta: Languedoc y en las redes sociales bajo el hastag #WOMANWORDinPerpignan

Hoy, comenzamos con Roussillon, sus órganos a merced del viento a pesar de la fuerza de sus montañas en Îlle Sur Têt, el pequeño pueblo de piedra de Bélesta, donde sus empinadas calles mueren en el corazón del castillo. Aquí, entre verdes prados y viñedos el enoturismo se vuelve gastronómico y tendencia gracias a la aportación del Hotel Riberach, antigua cava cooperativa del pueblo, totalmente restaurada para permitir al público beneficiarse de unas prestaciones hoteleras y gastronómicas de alta gama guardando su carácter vinícola e histórico.

Y es que entre las paredes de esta antigua cava, en la que las habitaciones se encuentran dentro de las antiguas cuvas, sus paredes huelen a vino.

La reforma no ha quedado sólo en las cómodas habitaciones que miran al verde rededor, el hotel ha crecido en sostenibilidad acomplando paneles solares, energía geotérmica, creando una piscina natural que, como los vinos propios del hotel (cuyos nombres invitan a la reflexión: Síntesis, hipótesis, énfasis…), carece de químicos.

El restaurante del hotel, con una estrella Michelín, da valor al concepto en el que el eco turismo entra en bandeja: rutas por las viñas, desayunos temáticos, catas, clases de enología…

Para cenar, dejado atrás las curvas de la estrecha carretera, el restaurant L’Id’ille, en la plaza de la República.

Languedoc by Rocío Pastor Eugenio WOMANWORD

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1 comentario

  1. María López on

    Bonito reportaje, las fotos te trasladan a otra época, la de la piedra y la labor del hombre con sus manos, si hasta huele a vino!!!.

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